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Introducción: Una de las
profesiones más importantes para el bien de la humanidad es la profesión del
evangelista o predicador del Evangelio.
Esta profesión es la más necesaria,
ya que trata con la parte espiritual del ser humano. Un Doctor, por
ejemplo, es bien recibido en todas partes. Lo apreciamos, lo respetamos y
hasta estamos dispuestos a ayudarlo si fuera necesario, por su labor en
bien del cuerpo humano. Un Maestro también es bien recibido y apreciado por
su labor en bien de la educación de nosotros y nuestros hijos. Pero el
evangelista o predicador, que trabaja para el bien de las almas y que está
interesado en llevarnos a las moradas celestiales, no solo no es bien
visto, sino que muchas veces es despreciado y ridiculizado. Y lo peor del
caso es que muchas de las veces hasta por algunos hermanos de la iglesia. Y
hermanos, esto no debe ser así!
Exactamente
¿Qué es un predicador del Evangelio? ¿Qué se espera que él haga como un
elemento esencial en el esquema de la salvación de Dios? ¿Hasta dónde se
extiende su obra? La Biblia nos habla acerca de la labor, del
trabajo, de la obra del evangelista, del predicador. La mayoría de la gente
tiene ideas muy confusas acerca de la obra del evangelista. Pero la Palabra
de Dios nos dice claramente cuáles son las responsabilidades y la autoridad
del Predicador. Es necesario que estudiemos este tema a la luz de las
Sagradas Escrituras.
El Nuevo Testamento no hace distinción entre “un
predicador” y “un evangelista”. Ambos términos son descriptivos de su
trabajo no de sus personas o rangos. No hay un mensaje que deba
ser entregado por uno y uno distinto por el otro. El mismo Señor que
constituyó “evangelistas” (Efe.4:11) es el mismo que constituyó a Pablo
como “un predicador” (2 Timoteo 1:11).
El Nuevo Testamento no hace distinción entre “un
predicador” y “un evangelista”. Ambos términos son descriptivos de su
trabajo no de sus personas o rangos. No hay un mensaje que
deba ser entregado por uno y uno distinto por el otro. El mismo Señor que
constituyó “evangelistas” (Efe.4:11) es el mismo que constituyó a Pablo como
“un predicador” (2 Timoteo 1:11).
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EVANGELISTA
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Viene del griego “euangelistes”
que literalmente quiere decir “mensajero de lo bueno” (eu, bien; angelos, mensajero). Denota
a un predicador del evangelio” (Hechos 21:8; Efesios 4:8)
- (Diccionario Expositivo de Palabras del
Nuevo Testamento por W.E. Vine).
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PREDICADOR
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Viene del griego “keruk”,
que significa heraldo (mensajero) - (Diccionario
Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento por W.E.Vine). Indica
al predicador dando una proclamación, (Por
ejemplo: Mateo 3:1 “predicando”; Marcos 1:45 “publicar”; Lucas 4:18
“pregonar”; v.19 “predicar”; Lucas 12:3 “se proclamará”; Hechos 10:37
“predicó”; Romanos 2:21 “que predicas”; Apocalipsis 5:2 “que pregonaba”)
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Por lo tanto, un predicador o evangelista es por consecuencia, uno
que dedica su vida a proclamar y divulgar la verdad divina entre los
hombres con la autoridad de Jesucristo (Mat.28:20; Mar. 16:15-16).
En el Nuevo Testamento el único que recibe este nombre es Felipe
(Hechos 21:8). Aunque es indudable que había muchos hermanos que lo eran:
- Pablo
dijo: “hay de mi si no anunciare
el evangelio”, a él se le había dado la comisión de llevar las
buenas nuevas a los gentiles.
- Timoteo
fue exhortado a que haga la obra de evangelista (2 Timoteo 4:5),
- Todos
los que fueron esparcidos hicieron esto (Hechos 8:4)
Es importante considerar cual
es el trabajo o función del predicador, dado que hay muchos conceptos errados
que no son bíblicos y que provienen del sectarismo.
Básicamente el trabajo del evangelista es:
1.
Principalmente predicar y
enseñar el evangelio donde vive y en todo lugar posible. Frecuentemente
predica a los que no son cristianos.
2.
Iniciar, organizar y enseñar
en nuevas congregaciones.
1.
Evangelizar - predicar: 2 Timoteo 4:2,5: “Que prediques la palabra; que instes a
tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y
doctrina. v. 5 “Pero tu se sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz
obra de evangelista, cumple tu ministerio”.
a.
De la definición de evangelistas y kerux
explica el trabajo: llevar buenas noticias a los perdidos; predicar la
palabra al mundo. Aquél es primer marco identificable del predicador de
Cristo: el ganar almas. Ningún evangelista completa su ministerio
limitándose al pulpito.
b.
La predicación del evangelista debe ser
clara y con franqueza, 2
Corintios 3:12 “Así que teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza”.
c.
El también debe predicar la Palabra con
denuedo, Efesios 6:18-20... La palabra “denuedo”
quiere decir: “Brío, valor, intrepidez”.
a.
El Predicador no debe predicar la
Palabra solamente para agradar a los hombres, 1 Tesalonicenses 2:4 “Sino que según fuimos aprobados por
Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para
agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones”.
Gálatas 1:10...
1.
Edificar la iglesia local:
Efesios 4:11-16. Cooperando con los pastores y maestros.
2.
Ordenar ancianos y diáconos en las
congregaciones: Tito 1:5 “Por
esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y
establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mande”.
3.
Defender la fe: 1 Timoteo 1:3;
Tito 1:10-13. Proteger a la iglesia contra los falsos maestros. Esta parte
del trabajo no es la más fácil; a veces es la más amarga, pero a menudo es
necesario. Solo el estudio diligente y constante de la palabra puede hacer
que al evangelista capaz de combatir la astucia de los impostores y delatar
a los que violan el modelo de la sana doctrina.
4.
Capacitar hermanos para que enseñen
la Palabra: 2 Timoteo 2:2 “Lo
que has oído de mi ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que
sean idóneos para enseñar también a otros”.
5.
Corregir
a los desordenados: 2 Timoteo 4: 2 “.. redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”. Y
en Tito 2:15 “Esto habla, y exhorta y
reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie”.
6.
Estudiar las Escrituras: es
otro trabajo de El evangelista, 1 Timoteo 4:13 “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la
enseñanza”; 2 Pedro 3:18... “...Creced
en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo...”.
Todos entendemos que “los predicadores” entre el sectarismo se auto
denominan “pastores” sin reunir las descripciones para un anciano dadas en
el Nuevo Testamento. Estos no sólo no son lo que dicen, sino también
arbitrariamente realizan demandas a sus feligreses que no están
autorizadas.
Un “pastor” sectario es normalmente el individuo que se compromete
en una y mil tareas con “su Iglesia”. Además de sus mensajes los días de
reunión, compra la comida para los ancianitos, lleva al hospital a los
enfermos, lleva a los jóvenes a practicar deporte y todavía tiene que
encontrar tiempo para cortar el césped, barrer el salón, pintarlo cada año,
arreglárselas para reparar los
cortos de electricidad y hacer los pagos correspondientes de todo el
inmueble.
La Iglesia del Señor no debe contaminarse con este concepto del predicador moviéndose como
un “pastor” moderno. Algunos hermanos y algunas iglesias insisten en
convertir a su predicador ¡en algo MÁS que eso! En una especie de “Pastor”
sectario para que realice por ellos más de lo que el Nuevo
Testamento enseña.
Evidentemente este concepto no se originó en la Biblia. Para evitar
que los apóstoles fueran tenidos por algo similar a lo que ahora llamamos
“un pastor moderno”, “los áselo-todo” ellos ordenaron establecer diáconos
porque “No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a
las mesas. Buscad, pues siete varones... a quienes encarguemos de este
trabajo” (Hechos 6:2-4).
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Muchas
congregaciones piensan que ellos CONTRATAN a un predicador para hacer la
obra POR ELLOS… Ellos pudieran hacer la obra SI ELLOS TUVIERAN TIEMPO,
pero debido a que ellos no lo tienen, ellos pueden emplear a un
predicador para que haga la obra POR ELLOS.
Consideran
la obra del predicador como el trabajo de
un abogado. Si alguien es incapaz de representarse así mismo ante
la corte, él puede pagar a un abogado para que RESPONDA POR ÉL. El
resultado de este concepto es que el predicador hace todo excepto PREDICAR.
En
algunos lugares, los predicadores hacen la obra de los ancianos, los
ancianos hacen la obra de los diáconos, y los diáconos y los miembros no
hacen prácticamente NADA...
La
idea esta ampliamente esparcida que EL PREDICADOR debiera ir y buscar a
toda oveja extraviada.
Si
los hermanos dentro de la Iglesia se ponen “frustrados” uno con otro, EL
PREDICADOR debiera arbitrar entre ellos por ser EL PREDICADOR.
Si
alguien en la congregación tiene un dolor de cabeza, EL PREDICADOR debiera
apresurarse y dejar todo lo que esta haciendo y tratar con este asunto.
Si
alguno de los miembros tiene una necesidad, EL PREDICADOR debiera
averiguar su necesidad, llamar a los ancianos a una junta de negocios
(junta de varones en español) y ver que la congregación se encargue de
él.
Es
seguro decir que en la mayoría de los casos de enfermedad en la
congregación (ya sea física o espiritual) el primer pensamiento es, “¿Dónde
esta el predicador para que me venga a ver?”
Entiéndase
esto: No se contiende que el predicador no debiera visitar (tener
cuidado) del enfermo, realizar favores o apoyar al necesitado. Él tiene
estos deberes EN COMUN con todos los otros cristianos, pero él no los
tiene como DEBERES EXCLUSIVOS DEL PREDICADOR. No hay absolutamente
ninguna evidencia Escritural que tales obras deban ser realizadas por el
predicador, por ser simplemente EL PREDICADOR!”
(PREACHERS AND PREACHING,
Págs.43, 44,45; Originalmente publicado en 1969. Citado con el énfasis “mayúsculas” como apareció en el original.
Edición Ampliada de 1985)
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Este es el falso concepto denominacional
que algunos tienen del papel del predicador. Veamos lo que la Biblia nos
enseña del trabajo que SI deben cumplir los predicadores:
Combatamos el concepto sectario que tenemos del trabajo del
predicador de la siguiente forma:
·
Primero, admitir que la
descripción bíblica de un predicador en el Nuevo Testamento no permite que
le asignemos trabajos que no fueron diseñados para él.
·
El trabajo del predicador es
por naturaleza instructivo ¡NO favoritativo! Pero ya sea que los
hermanos lo quieran entender o no, un predicador del Evangelio jamás
será juzgado por la cantidad de favores que realizó sino por las
almas a quienes no predico (1 Corintios 9:16:1:17; Romanos 10:15; 2
Timoteo 4:1-2).
·
Hermanos, mantengamos a los
predica-dores bajo este mismo pensamiento como servidores
y proclamadores de Cristo, NO como empleados, taxistas, enfermeros o
“pastores modernos”.
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FORMAS DE HACER EL TRABAJO
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·
Parte de su tiempo: Ejemplo de ello es Aquila: Hechos 18:2;
Romanos 16:3-4; 1 Corintios 16:19)
·
Tiempo completo: como Pablo: “entregado por entero a la predicación”
(Hechos 18:5).
·
En un lugar fijo o determinado: Ejemplo: como Pedro y Juan
en Jerusalén (Hechos 8:1,14)
·
Viajeros: Ejemplo Felipe: “descendiendo a la ciudad de Samaria,
les predicaba a Cristo” (8:5). Y más tarde, yendo a la región
intermedia entre Jerusalén y Gaza (8:26) para luego conducirse por la cordillera
del mar donde “anunciaba el evangelio
en todas las ciudades, hasta que llegó a Cesárea” (Hechos 8:40). Aquí
este predicador se estableció por largo tiempo proclamado su mensaje y
haciendo muchos discípulos (Hechos 21:8).
Ya sea una parte de su tiempo o tiempo completo; establecido en un solo
lugar o en forma itineraria, los predicadores de la Palabra
anunciaron siempre las mismas enseñanzas y el mismo proceder para convertir
una alma a Cristo.
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LA AUTORIDAD DEL
EVANGELISTA
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à ¿Quién ha puesto a los evangelistas en la
iglesia?
à ¿Y quién les ha dado su autoridad?
Efesios
4:10-11 “El que descendió, es
el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo
todo. Y el mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas;
a otros, pastores y maestros”.
Podemos ver claramente que Cristo es
el que puso o constituyó a los evangelistas o predicadores en la iglesia.
El es el que les ha dado la autoridad El don fue dado para anunciar las
buenas nuevas a los hombres y para que prediquen, exhorten, corrijan, y
reprendan.
¿Para qué los ha puesto en la
iglesia?
Efesios
4:12 “A fin de perfeccionar
a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del
cuerpo de Cristo”.
1.
La palabra “perfeccionar”
quiere decir: “Acabar enteramente una obra, dándole la mayor bondad o
excelencia posible”.
2.
Así que una parte muy importante en el plan
de Dios, para acabar enteramente Su obra, son los evangelistas o
predicadores. Ellos han sido puestos por Dios para capacitar a los miembros
de la iglesia, para que lleven a cabo el trabajo que Dios espera de cada
cristiano, y para edificar el cuerpo de Cristo, la iglesia.
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REQUISITOS BÍBLICOS PARA SER EVANGELISTA
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Ser
diligente en el estudio: 1 Timoteo 4:15; 2 Timoteo 2:15,16
Un
ejemplo a los que creen: 1 Timoteo 4:12. Nadie debe despreciar a un
joven predicador porque es joven, únicamente si su conducta no justifica lo
que predica.
Cuidar
su conducta: 1 Timoteo 4:16. Véase también Hechos 20:28 y 2 Corintios
13:5. El predicador debe tratar de mejorar (1 Timoteo 4:15: nótese el
“progreso” que debe hacer).
Amable,
apto para enseñar, sufrido: 2
Timoteo 2:22-26
Tener
cuidado de la enseñanza: 1 Timoteo 4:16. El predicador debe examinar su
doctrina continuamente a la luz de las Escrituras.
Conservarse
puro: 1 Timoteo 5:22
Constante
en la fe, fiel a la verdad, rechazando doctrinas falsas y especulativas,
intransigente, hacia los que enseñan el error: 1y2 Timoteo, Tito
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RAZONES ESCRITURALES
PARA RECHAZAR A UN EVANGELISTA
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·
Su
conducta, no es un ejemplo de los creyentes, 1 Timoteo 4:12... Tito
2:7, 8
·
Cuando
predica doctrina falsa, 2 Juan 9-11
·
Cuando
causa divisiones en la iglesia,
Tito 3:10; Romanos 16:17, 18
·
Cuando
no está cumpliendo con su trabajo como
evangelista o predicador, 2 Timoteo 4:5; 2 Tesalonicenses 3:10-14
Todas estas son razones escriturales
para rechazar a un Evangelista. Y no solo porque no nos cae bien o porque nos
dice la verdad, o lo que debemos hacer, y nos molesta con esto.
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UN EVANGELISTA NO ES UN ANCIANO
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Existe en el esquema de Dios, el siervo que siendo un anciano
cualificado predica el evangelio (1 Timoteo 5:17; Tito 1:9), pero uno que
siendo sólo un predicador actúe como si fuera un anciano o
supervisor del rebaño es prácticamente desconocido en el Nuevo Testamento.
Aunque el predicador debe enseñar a la congregación los requisitos para
buscar y establecer ancianos (Hechos14:23; Tito 1:5), esto no le da derecho
a gobernar la Iglesia como un supervisor.
La obra del anciano es “vigilar” las almas del rebaño (Hechos 20:28;
Hebreos 13:17), la función del predicador es “enseñar” el evangelio
a los perdidos y edificar y promover el crecimiento de los convertidos de
modo que la Iglesia se vuelva espiritualmente madura y fuerte (2 Timoteo
2:24-25; 2 Timoteo 4:2; Efe. 4:15-16).
El debe ser preciso en el manejo y administración de la Palabra (2
Timoteo 2:15) a la vez que toma cuidado de sí mismo y de lo que enseña (1
Timoteo 4:16). El anciano debe cuidar no solo su propia alma, pero
cautelosamente también las de los demás (1 Pedro 5:2-3; Hebreos 13:17).
Por la misma consideración, la iglesia local debe estar “sujeta”
a los ancianos (1 Pedro 5:5). A los Hebreos fue dicho, “Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos” (Hebreos
13:17). Y Pedro dice que debemos estar “sujetos a los ancianos” (1 Pedro
5:5) pero esta misma demanda no puede ser hecha por ningún
predicador a la Congregación sin caer en el espíritu del
Diotrefismo (3 Juan 9).
En ninguna parte del N.T. se indica que la
membresía debe seguir ciegamente al predicador por el simple merito de ser
“el predicador”. Existen algunos predicadores que elevándose por encima de
sus hermanos demandan celosamente seguir sus ordenes y caprichos. Se
olvidan completamente de su papel puramente instructivo y asumen
erróneamente que la Biblia les da una autoridad mayor por simplemente ser “el
predicador”.
No olvidemos que Pablo siendo mucho más que un predicador (fue un
apóstol y maestro de los gentiles) dijo a los Corintios “No que nos enseñoreemos de vuestra fe” (2
Corintios 1:24) o sea estaba diciendo “No estamos intentando dictar lo que
ustedes deben creer”.
Le saluda Alejandro Correa

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